“No es mio”: un bebé abandonado destapó un nuevo escándalo del turismo para la venta de vientres de nuestro país

Una mujer francesa compró la gestación en una “agencia argentina” pero el bebé nació sietemesino y se arrepintió. La mujer que lo llevó en su vientre tampoco quiere hacerse cargo y ahora investigarán el caso como trata de personas.

20 de febrero, 2025 | 23.54
“No es mio”: un bebé abandonado destapó un nuevo escándalo del turismo para la venta de vientres de nuestro país “No es mio”: un bebé abandonado destapó un nuevo escándalo del turismo para la venta de vientres de nuestro país

La primera transacción fue hace poco más de un año y la secuencia fue tal cual se viene repitiendo en nuestro país, donde distintos grupos se aprovechan de la falta de leyes y ponen en marcha un mecanismo de venta de embarazos que involucra a médicos, clínicas, abogados, escribanos y, sobre todo, mujeres necesitadas que son quienes ponen el cuerpo. Esa “fábrica” que buscan disfrazar como una ayuda altruista tiene un nuevo caso que en pocas horas se convirtió en un escándalo. A mediados de noviembre en un sanatorio de Villa Allende, a poco más de 25 kilómetros de Córdoba Capital, una mujer dio a luz a un bebé sietemesino. Ese parto de emergencia destapó la trama de una asociación que ahora se investiga como trata de personas.

Poco después del parto, la mujer le dijo a los médicos que el bebé no era de ella, sólo había llevado el embarazo adelante a cambio de dinero y en ese sanatorio se realizaba los controles de rutina pero ante la emergencia fue y dio a luz. El parto debía realizarse en una clínica privada de Buenos Aires, así lo había acordado la empresa con la mujer que brindó los óvulos y pagó “el combo” que incluía el cuerpo gestante y el tratamiento. Esa mujer, de nacionalidad francesa, tampoco quiso hacerse cargo del bebé y directamente dejó de responder porque considera que “es un producto defectuoso y no lo que ella pagó”. Mientras tanto, la mujer que dio a luz recibió el alta y se fue del sanatorio aunque el bebé siguió internado. Intervino minoridad de la Provincia, también la Justicia y ahora el expediente pasó a una investigación federal por trata de personas. Pese a la denuncia, la mujer que dio a luz pasó por la clínica a visitar al bebé y ya declaró ante un fiscal local. El bebé quedó a cargo de una familia de guarda y seguirá el camino con fines de adopción.

Al mismo tiempo, empieza a escribirse el camino judicial. La Justicia Federal de Córdoba giró la causa para que la investigue la fiscal de la PROTEX Alejandra Mángano ya que el foco principal de la causa está en Capital Federal. Fuentes judiciales confirmaron a El Destape que la investigación “ya arrojó algunos resultados. Hubo allanamientos y hay material secuestrado para analizar y también están identificadas varias personas que tienen que ver con la organización”. Para los pesquisas había una red coordinada que vendía todo el combo hasta que el bebé naciera y la compradora viniera a buscarlo. “Entre los operativos se identificó el dinero con el que iban a pagarle a la gestante, lo que puede complicar la situación de los involucrados ya que se comprueba que no fue una situación altruista sino un mercado de bebés”, detalló la misma fuente. Para los investigadores se trata de un nuevo caso de turismo de fertilidad donde hay bandas que se aprovechan de la falta de leyes claras y aprovechan ese vacío legal para hacer negocios.

Los fiscales que investigan la causa avanzan con la idea de enmarcar el expediente en un caso de trata de personas. El punto central de la acusación está puesto en que quienes vendían el embarazo se aprovechaban de la situación de vulnerabilidad de las mujeres para usarlas en el negocio ofreciéndoles dinero para llevar adelante el embarazo. Ese dinero se cobraba luego de que el bebé fuera entregado y sacado del país. La investigación incluye la existencia de casos donde varias mujeres fueron abandonadas a su suerte después de entregar el bebé y muchas que no recibieron asistencia ni cobraron por haber sufrido un aborto espontáneo. Otro punto de la investigación tiene que ver con las “fichas médicas” que las empresas que vendían el servicio le daban a los compradores, donde entienden los investigadores que estaban plagados de datos falsos. Las mujeres gestantes tenían prohibido hablar con quienes compraban el servicio, por lo que los datos de salud que aportaban los vendedores no coinciden con los reales de las gestantes.

La causa por el bebé nacido en Córdoba se suma ahora a los 49 expedientes que ya tramitan en la Justicia Argentina y que tienen la mira puesta en varias grandes ciudades del país. Desde la Justicia Federal entienden que una serie de empresas fueron creadas con contactos internacionales con el fin de vender un paquete que incluye la captación de la mujer, el embarazo, los controles y la venta final del recién nacido. Ese mecanismo incluye la inscripción en los registros civiles del bebé y en donde también buscan cómplices del entramado de venta de bebés. La empresa investigada ahora por el bebé nacido en Córdoba ya estaba nombrada en otras investigaciones como una agencia especializada para mujeres de Francia y Gran Bretaña, lo que abre la puerta para que se analice si estas agencias están interconectadas y se reparten los clientes. Mientras tanto, en nuestro país sigue faltando una ley clara por la subrogación de vientres que no avasalle a los más vulnerables y respete el derecho a la identidad.