"Te da angustia por toda la gente que queda sin laburo en la despostada, que es una banda", lamentó uno de los trabajadores de un importante frigorífico que despidió a un grupo de empleados en medio de la crisis económica que vive el país. Además, desde dentro de la planta señalan maniobras sospechosas ya que las desvinculaciones fueron después de un incendio.
Cómo si esto fuera poco, los empleados manifestaron su preocupación por que no les abonaron la totalidad del sueldo correspondiente a la primera quincena de febrero y el freno de la producción.
El frigorífico Gorina de La Plata despidió a 6 trabajadores y dentro de la planta crece la preocupación porque el número aumente ya que hace tiempo se corre el rumor de que van a echar a los contratados. La empresa cuenta con unos mil empleados y la mitad están bajo esa modalidad.
Los despidos se dieron luego del incendio en uno de los galpones donde se almacenan productos de limpieza y cartón. De acuerdo a lo consignado por medios locales, los trabajadores sospechan que sea una escusa para reducir costos.
Además de los despidos, la empresa abonó entre 200 y 250 mil pesos por la primer quincena de febrero, un monto menor al que correspondía y se encendieron todas las alarmas.
A todo esto se suma que por el incendio se frenó todo el trabajo y ninguno de los sectores del frigorífico (carnicería, despostada y faena) está en funcionamiento y no hay información sobre cuando se retomará.
Granja Tres Arroyos suspendió pagos y frenó la producción
Una de las avícolas líder del mercado argentino vive un conflicto con sus trabajadores luego de que suspendió un pago y frenó la producción. Además está latente el despido de una importante parte del personal en medio de la crisis económica que generó el gobierno de Javier Milei. Por estos motivos los empleados y sus familias salieron a las calles a reclamar en contra de las decisiones de la empresa que a través del Proceso Preventivo de Crisis (PPC) busca reducir el personal y bajar los sueldos.
Se trata de la planta “La China”, perteneciente a Granja Tres Arroyos, del grupo GTA, ubicada en Concepción del Uruguay, Entre Ríos. Allí la patronal decidió cerrar las instalaciones y cortar la producción durante la noche.
"A las 3 de la mañana, la empresa decidió cerrar la planta. Dejó a la gente afuera que estaba en el turno noche, y a las personas que ingresaban no les permitieron ingresar. Cerraron la planta; mil trabajadores están afuera, sin trabajo. La empresa no contestó el motivo, no dio explicación. Fuimos con una escribana, no nos quisieron recibir", explicó a La Nación secretario seccional del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación, (STIA), Miguel Ángel Klenner.
Desde la empresa argumentan que el freno fue para "reordenar la planta" luego de distintas medidas que realizaron los trabajadores y que afectaron a las diferentes líneas de producción. El conflicto comenzó luego de que decidieran dejar de abonar un plus del 21 por ciento acordado con el sindicato por la crisis de consumo que atraviesa el país.