El gobierno de Javier Milei volvió a cambiar su política exterior. Después de más de un año de estrecha alianza con el presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, la Argentina se abstuvo este lunes en una votación clave en la Asamblea General de la ONU, en la que Kiev buscaba impulsar un pedido de "paz integral, justa y duradera", en contraposición a las negociaciones que protagonizan Donald Trump y su par ruso, Vladimir Putin, sin su presencia. Por eso, tanto Estados Unidos como Rusia votaron por primera vez juntos en este tema.
La resolución que impulsó el gobierno ucraniano pedía "impulsar una paz integral, justa y duradera en Ucrania" y llamaba a todas las partes, es decir, también a Rusia, a desescalar el conflicto armado, poner un alto a las hostilidades y negociar una salida negociada de la guerra. Argentina, que desde la asunción de Milei, ha sido un estrecho aliado de Kiev, un férreo detractor de Rusia y de la invasión de 2022, fue uno de los 65 países que se abstuvo. Es decir, el presidente argentino pasó de ser un ferviente defensor de la causa ucraniana a abstenerse.
Cambio de época
La resolución, de todas formas, salió aprobada por mayoría: 93 votos a favor contra 18 en contra. Pero la votación dejó otro dato que desnuda el cambio de época: Estados Unidos y Rusia votaron igual sobre la guerra en Ucrania. Desde la invasión rusa en febrero de 2022, la confrontación entre el Estados Unidos de Joe Biden y la Rusia de Putin no paró de escalar: el primero impuso sanciones políticas, comerciales y financieras a los círculos más poderosos de Moscú y presionó a todos sus aliados para que hicieran lo mismo. Además, transfirió miles de millones de dólares en ayuda militar, financiera y humanitaria al Estado ucraniano para ayudarlo a combatir a las fuerzas rusas.
Toda esta estrategia, que fue la columna vertebral de la política exterior del anterior gobierno estadounidense se derrumbó ni bien asumió Trump. El republicano sentó a su secretario de Estado, Marco Rubio, con su par ruso en Arabia Saudita y en sólo cuatro horas acordaron iniciar negociaciones de paz para terminar la guerra en Ucrania, sin siquiera invitar a Zelensky o a su Gobierno a participar del diálogo. También amenazó a su par ucraniano con pedirle de vuelta todo el dinero transferido y condicionó futura ayuda a que acepte que perderá territorio en un futuro acuerdo con Rusia.