Agustín Avila (16) había viajado junto a su familia los 50 kilómetros que separan Córdoba de Jesús María, para pasear y disfrutar del fin de semana, justo cuando comenzaba el Festival de Doma y Folclore en esta rica ciudad, cuando lo asesinaron para robarle la gorra. El crimen ocurrió la madrugada del domingo 8, en plena madrugada, minutos antes de las 5, en la calle Abel Figueroa en inmediaciones del anfiteatro de Doma y Folclore de Jesús María y a pocos metros de un boliche.
Los testigos declararon ante la Justicia y la Policía que en ese lugar varios jóvenes quisieron robarle la gorra a Agustín y, cuando éste se defendió, uno de sus atacantes le clavó una navaja en el cuello, hiriéndolo mortalmente. Por el crimen está preso un chico de 15 años, dueño del arma blanca y autor del ataque mortal, quién fue alojado en la cárcel para menores Complejo Esperanza y acusado por el delito de homicidio simple, por orden de la fiscal de Deán Funes, Carolina Elías.
Además, fueron demorados otros siete menores de edad que ya cuentan con la defensa de una abogada. Para la Justicia de Córdoba, el asesinato de Agustín está resuelto.
El lunes a la mañana, Vanesa de Avila, mamá de la víctima dijo a los medios que la familia se encontraba disfrutando y esperando que terminara el show de Soledad Pastorutti para pedirle un autógrafo y una foto a la cantante de Arequito, cuando se desarrolló el ataque y confirmó que el homicidio de su hijo fue consecuencia del intento de robo de su gorra: “Agustín no estaba con ningún grupo de amigos, estaba con su familia: los padres, hermanos, tíos, primos y sobrinos. Estábamos paseando cuando lo atacaron, no salíamos de ningún boliche cuando lo atacaron; se dijeron muchas estupideces. La familia intentó defenderlo cuando lo atacaron. Estábamos detrás del festival, había un mundo de gente y nadie hizo nada. Este grupo le robó una gorra y empezó… no una pelea, porque no fue una pelea, fueron 20 chicos, chicas, abusando de mi hijo, hasta que uno le clava algo en el cuello”.
Mientras que su esposo, Miguel Avila, le dedicó un posteo a su hijo en las redes sociales junto a una foto: “Volá alto mi angelito” tituló el padre de Agustín y reclamó: “Qué dolor hijo, qué golpe mi amor. Le pido a Dios que hagan Justicia. Mi guachín, como te decía, descansa en paz”.
Por la tarde, el padre de Agustín reclamó ante los medios: “Quiero Justicia y que paguen todos los que estuvieron involucrados. Mi hijo no va a volver. Lo único que podemos hacer es luchar por él y que se haga justicia”. Y fue más allá: “Si no pagan los culpables, por ser menores; que paguen sus padres. Pero todos los culpables deben pagar”. La familia Avila no quiere que el único detenido, por ser inimputable, recupere su libertad; y que los otros menores de edad evadan la acción de la Justicia.
Hugo Cortez, un amigo de la familia Avila, contó al canal de tevé El Doce que “Agustín iba caminando adelante, con un amiguito, cuando pasó este grupo de chicos y le sacaron la gorra. Fue un robo y él fue a reclamar su gorra. Si ustedes lo ven en su Facebook, él andaba siempre con su gorra, y fue a reclamarla. Ahí se produce el ataque, las corridas; Vanesa, la mamá de Agustín corrió a defenderlo y a ella también le pegaron y la cortaron”.
Esta tarde a las 18 está prevista una marcha reclamando Justicia por Agustín frente al anfiteatro de la Doma y el Folclore de Jesús María: “Que paguen todos los responsables que estuvieron involucrados para que no vuelva a pasar lo mismo. No voy a descansar en paz hasta que vea que se haga Justicia”, reclamó Miguel Avila, papá del chico asesinado.
Secreto de sumario
Ni bien ocurrió el ataque mortal, la fiscal Carolina Elías inició una investigación y ordenó peritar las cámaras de seguridad de la zona, para determinar cómo ocurrieron los hechos. Fue así que ordenó la detención de 20 sospechosos, la mayoría menores de edad y decretó el secreto de sumario, precisamente porque la víctima y los detenidos eran menores de edad: “Estamos trabajando en el lugar del hecho, por eso les pido que nos den el aire suficiente para trabajar. Estamos con los testigos y con la situación de este homicidio que se ha cometido en las inmediaciones del estadio. Estamos esperando que llegue la policía científica para terminar de analizar la escena del crimen. Se trata de un menor de edad la víctima y los detalles se los voy a dar en otro momento”, señaló el domingo la funcionaria judicial.
Así comenzó a correr una serie de rumores que señalaban que el crimen de Agustín era un caso calcado al de Fernando Báez Sosa –está siendo juzgado ahora y hay ocho rugbiers imputados- ya que la pelea habría comenzado dentro de un boliche, y cuando fueron sacados afuera por los guardias de seguridad, la patota lo golpeó y uno de los atacantes lo mató con una botella rota.
La fiscal Elías analizó las cámaras y tomó decenas de testimonios a lo largo del día, que echaron por tierra esa versión y confirmó la versión dada por la propia madre de la víctima, Vanesa de Avila: al chico le robaron la gorra en la calle, y cuando reaccionó para recuperarla, lo golpearon a Agustín y a un amigo, y un adolescente de 15 años le asestó un navajazo que le provocó la muerte minutos después.
El mismo domingo, el intendente de Jesús María, Luis Picat, le había dicho a El Destape: “Lo único que puedo comentar es que los chicos no salían, ni estuvieron en un boliche. Son menores de edad y fue una pelea en la calle. El resto de la investigación está en poder del Ministerio Público, todo en secreto de sumario hasta que ellos lo dispongan”.
Ayer, tras las declaraciones de Vanesa, la mamá de Agustín, el intendente Picat señaló: “Le enviamos nuestras condolencias a la familia Avila, estamos todos acongojados. Este es un caso aislado que no quiere nadie, condenamos todo tipo de violencia”. Picat agregó que “la ambulancia llegó en tres minutos y lamentablemente no pudo salvarle la vida a este chico. Se trató de un hecho aislado, que no pudimos tenerlo en cuenta”. Por otra parte, el intendente de Jesús María se refirió al sistema de seguridad dispuesto para prevenir delitos ante la llegada de miles de personas a esta ciudad del norte cordobés por el Festival Nacional de Doma y Folclore: “El Ministerio de Gobierno ha dispuesto 400 agentes, 240 para afuera y 160 para adentro; además hay efectivos de Gendarmería”.
¿Caso esclarecido?
Desde el Ministerio Público Fiscal de Córdoba señalaron esta tarde que “el hecho de Jesús María está esclarecido, tenemos un detenido identificado como el autor material del hecho”.
Con el correr de las horas, los 20 demorados recuperaron su libertad, 14 varones y seis mujeres, todos menores de edad. La fiscal de Deán Funes, Carolina Elías busca determinar ahora, la mecánica del crimen y la responsabilidad penal del resto de los menores que fueron demorados en una primera etapa.
Hay que determinar si se trató de un “robo piraña” que involucró a varios delincuentes y en el medio ocurrió el homicidio con partícipes secundarios, que es la hipótesis de la familia Avila; o si se trataron de dos delitos separados: el “robo piraña” por un lado y posteriormente el homicidio a manos del autor que ya está detenido. Esa es la clave de la discusión que se desatará ahora en la Justicia provincial.
La abogada Florencia González, representante de siete de estos menores demorados señaló a los medios cordobeses que “desde la Fiscalía no hay una información oficial sobre el estado de los menores. Sabemos a través de los medios que 19 personas recuperaron su libertad y hay un solo detenido e imputado por el hecho, como autor material. Estoy esperando la notificación a través del Sistema de Administración de Causas”.
La abogada detalló: “Mi trato se dio con los progenitores de los menores, quiénes solicitaron mi asistencia de manera particular; hay menores de edad inimputables y ese factor complejiza la causa. El hecho que se investiga ocurrió el fin de semana, es muy temprano para sacar conclusiones y además estamos en medio de la feria judicial”.