Haití en medio de una nueva ola de violencia y pedidos de renuncia al primer ministro

Las bandas criminales piden la salida de Ariel Henry y, en la noche del viernes, hubo tiroteos en las inmediaciones del Palacio Nacional.

09 de marzo, 2024 | 16.57

Haití, una vez más, está sumido en una fuerte crisis de seguridad, política e institucional. Mientras el primer ministro, Ariel Henry, estaba de gira en Kenia, las organizaciones criminales que controlan gran parte de Puerto Príncipe llevaron a cabo un operativo en el que se fugaron 3600 presos de la Penitenciaría Nacional y pidieron la renuncia del mandatario. La respuesta fue la declaración del estado de emergencia por un mes y el estado de sitio por una semana. Con la imposibilidad de regresar, el premier se mantiene en Puerto Rico, mientras que la Comunidad del Caribe (Caricom) llamó a tratar la "grave" situación que atraviesa el país más pobre de la región.

El diálogo, según dijeron desde la Caricom será este lunes en Jamaica, con la convocatoria extendida a Estados Unidos, Francia, Canadá y las Naciones Unidas, al cabo de una noche de viernes en la que hubo tiroteos en las inmediaciones del Palacio Nacional.

"Hemos tomado la decisión como comunidad de escribir a los jefes de Estado y jefes de gobierno, de los países clave con los que Haití está comprometido como socios, invitándoles a reunirse con nuestros jefes en Caricom en Kingston, Jamaica", indicó el presidente de Guyana, Irfaan Alí. Allí, prevén además abordar los "asuntos críticos para la estabilización de la seguridad y la provisión de ayuda humanitaria urgente”.

Haití, el país más pobre de la región, está asolado por una violencia cada vez más extendida de organizaciones criminales que amenazan con una guerra civil si no renuncia el primer ministro, Ariel Henry. La crisis política -acentuada por el magnicidio del ex presidente Jovenel Moise- está acompañada por un Ejecutivo no electo por la votación popular, un Legislativo del que, desde 2020, sólo funciona una tercera parte y cuyo mandato está vencido; y por un Poder Judicial vaciado y sin capacidad de acción.

Desbordadas por los disturbios, las autoridades extendieron el estado de emergencia en todo el departamento del oeste de Haití, que incluye Puerto Príncipe, y prolongaron hasta el lunes un toque de queda nocturno. La situación del país fue abordada recientemente por la Comunidad de Estados Latinoamericanos (CELAC), y el jueves Estados Unidos pidió una "respuesta global" a la violencia pandillera e instó al primer ministro a una transición "urgente".

Henry, por su parte, se encuentra en Puerto Rico desde el martes, después de no haber conseguido aterrizar en el aeropuerto de la capital haitiana por motivos de seguridad, y de que la vecina República Dominicana le negara permiso de aterrizaje. El mandatario había viajado a Kenia para firmar un acuerdo –con respaldo de Estados Unidos- para poder desplegar más de mil efectivos de las fuerzas policiales keniatas en el territorio caribeño. Esa fuerza policial es conocida por haber creado un escuadr+ón de la muerte responasble del asesinato de más de mil personas, según la ONU.

La Caricom dijo estar teniendo "profundas conversaciones con las distintas partes interesadas de Haití" y con Henry. "Aunque estamos haciendo progresos considerables, las partes interesadas aún no están donde tienen que estar. Según nuestros informes, la situación sobre el terreno sigue siendo grave y nos preocupa seriamente", aseguró Alí.

"Es vital que este compromiso sea al más alto nivel posible para enviar un mensaje claro de unidad entre la Caricom y la comunidad internacional mientras trabajamos juntos para brindar un apoyo crítico al pueblo haitiano en este momento de crisis para ellos", añadió.

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