Rusia advierte que podría recortar su producción de petróleo

Es en respuesta a las sanciones recibidas por el G7, la Unión Europea y Australia en el marco de la guerra contra Ucrania, comenzada en febrero de este año. Esta decisión podría generarle presión al mercado del crudo a nivel mundial.

23 de diciembre, 2022 | 17.36

El gobierno ruso advirtió que podría reducir la producción de petróleo en un rango de 500 mil a 700 mil barriles diarios a principios del año próximo, en respuesta al precio tope para su compra fijado por la Unión Europea (UE), el G7 y Australia. "Estamos preparados para recortar parcialmente nuestra producción a principios del año próximo", afirmó el vice primer ministro ruso, Alexander Novak

En una entrevista con el canal de televisión Rossiya-24, según consignaron las agencias de noticias Bloomberg y AFP, el funcionario advirtió que tratarán de "encontrar algún terreno en común" con las contrapartes "para prevenirlo", pero ahora mismo prefieren tomar "el riesgo" antes de apegarse a la política de vender "en línea con el límite (de precio)". Esta decisión podría generarle presión al mercado del crudo a nivel mundial. Novak, además, precisó que los volúmenes a reducir representarían entre 5% y 6% de lo que Rusia actualmente produce.

Si bien el funcionario del Kremlin afirmó que, en dicho rango, el recorte sería "insignificante", el mismo podría agregarle más presión al mercado petrolero, en momentos en donde, según los analistas, es inminente un repunte de la demanda de China de la mano del levantamiento de sus restricciones sanitarias y de movilidad.

Novak, principal negociador representante de Moscú en la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP+) y uno de los hombres claves del presidente Vladimir Putin en el área energética, reiteró que Rusia no le venderá petróleo a los países que impongan un techo en el valor de compra y señaló que los productores de su país ya redirigieron sus exportaciones a otros mercados que no imponen límites como Asia.

El techo de US$ 60 el barril establecido por las potencias occidentales con el objetivo de reducir el financiamiento militar ruso obtenido a través de sus exportaciones abarca al crudo transportado por vía marítima y no rige para el que llega por oleoducto a Hungría, República Checa y Eslovaquia. Respecto al enviado por mar, se prohíbe además a las empresas proveer servicios cuando la carga no cumple el tope impuesto: esto incluye a las firmas aseguradoras que contratan los buques cisterna ante la posibilidad de un accidente y que en su gran mayoría (cerca de un 90%) están radicadas en países del G7, sobre todo de Europa.

En diálogo con periodistas, Putin advirtió este jueves que firmará un decreto con "medidas preventivas" ante el techo el próximo lunes o martes, aunque no precisó de que se tratarán las mismas.

Según analistas, Rusia se tomará más tiempo para analizar el impacto de la medida occidental antes de establecer disposiciones como un piso al precio de venta de sus productores. Hasta el momento los rusos resistieron a las restricciones occidentales: según datos de la industria, en noviembre su producción diaria fue de 10,9 millones de barriles, un máximo en los últimos ocho meses.

El precio de referencia del crudo de los Urales, que exporta Rusia, cotiza por debajo del precio fijado como techo, minimizando la eficacia de la medida. Pese a ello, las exportaciones de petróleo por mar en la primera semana de su vigencia, se redujeron en un 54% a 1,6 millones de barriles diarios, de acuerdo a datos de transporte y carga recopilados por Bloomberg.

Con información de Télam

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