Joaquín Sabina se presentó en el Movistar Arena en la noche del sábado 24 de marzo y fue el primero de los diez recitales que dará en Argentina. El artista español de 76 años le hizo frente al paso del tiempo a través de un explosivo show que duró dos horas, en las que emocionó a un público variado en su rango etario y tuvo algunas situaciones que quedarán en la memoria de la gente: la solidez de una banda que jugó de memoria, las palabras de cariño hacia Buenos Aires, su solidaridad con Bahía Blanca por las inundaciones y el amor por tres amigos y colegas que forman parte de la historia del rock nacional: Charly García, Fito Páez y Andrés Calamaro.
El show de Sabina comenzó a las 21 puntual en un Movistar Arena que esperaba expectante la llegada del artista, quien ejecutó Lágrimas de mármol como su primera canción del repertorio para luego continuar con Lo niego todo. Antes de hacer el tercer tema, que fue Mentiras piadosas, brindó unas palabras por primera vez y el relato duró poco más de tres minutos.
Allí habló de lo importante que es Buenos Aires para él, ya que la consideró una relación de "amor verdadero" y recordó sus vivencias en la ciudad en espacios como Clásica y Moderna, el bar-café ubicado en Callao 892 que visitaba años atrás. Además, reivindicó la figura de tres referentes del rock nacional: Charly García, Fito Páez y Andrés Calamaro. Por último, mostró su solidaridad a la ciudad de Bahía Blanca por las inundaciones.
Durante todo el espectáculo, se pudo apreciar la solidez de la banda conformada por su director musical Antonio García de Diego en guitarras, teclados y armónica; Jaime Asua Abasolo en segunda guitarra; Borja Montenegro el tercer guitarrista; Josemi Sagaste en el saxo; Pedro Barceló en batería; la argentina Laura Gómez Palma en el bajo; y Tamara Barros en coros. Los artistas mantuvieron los matices y los arreglos de manera perfecta, lógicamente, como consecuencia de su talento y de tocar tantos años con Sabina. Desplegaron un sonido sólido y compacto, pero sin perder la frescura. Entre cada pasaje, los músicos se permitieron ciertos guiños y juegos con sus instrumentos, incorporando arreglos espontáneos que, lejos de desvirtuar la esencia de las canciones, añadieron una cuota de talento y creatividad, mostrando su virtuosismo sin caer en excesos.
Sabina aprovechó varios momentos del concierto para hablar con su público sobre la historia detrás de cada canción o para reiterar su amor por Argentina. De hecho, en varias ocasiones, se apreció un gesto de emoción y alegría, casi al borde de las lágrimas. Uno de los grandes momentos fue la interpretación de Y sin embargo, con una introducción de la cantante "Mara" Barros donde exhibió todos sus dotes vocales previo al inicio del tema.
El show se dividió en dos partes: en "Hola" y en "Adiós", como el nombre de su gira llamada "Hola y adiós", y se despidió de su primer Movistar Arena con Princesa, llenando de emoción al público argentino. A los 76 años y dando sus últimos pasos en la música, ya que se retira de los escenarios, Joaquín Sabina le hizo frente al paso del tiempo y brindó uno de los mejores recitales del 2025 a pesar de que todavía queden nueve meses para que termine el año.