El algunas situaciones es posible presenciar un hecho que provocará bastante asombro cuando el perro decide no tener contacto con las personas que viven en el hogar. Se puede mencionar su nombre o hacerles sonidos para que se acerque, pero este no emitirá ninguna señal de presentarse al lugar donde lo solicitan. Expertos señalan cinco causas que pueden explicar esta reacción.
Son muchas las intensiones por las cuales se solicita la presencia de un perro en el lugar que su amo se encuentra. Puede ser para darle de comer, bañarlo, que tome sus medicamentos o prepararlo para salir a la calle. Aunque el animal es libre de tomar la decisión de no hacer caso y quedarse en el sitio que estaba, ya sea descansando o realizando cualquier otra actividad.


"Lo llevamos al veterinario pensando que estaba ciego y en realidad solo nos ignora", expresó una joven en un video que fue compartido por Fundación Santas Patitas, como figura su usuario de Instagram. Lo particular del video es que al animal le hacen una revisión y responde de manera correcta a los reflejos. Su decisión es bastante clara y pasa por no es escuchar a las personas con las cuales convive.
"Desde que vive en la calle es así, lleva 6 meses en su temporal y lo sigue haciendo, pero no quita que de vez en cuando ande de buen ánimo", expresaron desde la cuenta que compartió el video. Una personalidad que pareciera ser más frecuente de lo que muchos piensan, porque en los comentarios varias personas se animaron a contar sus experiencias y existen grandes similitudes.
¿Por qué un perro puede no responder al llamado?
Además de que el perro tenga una personalidad propia en la que responde al llamado de sus amos cuando lo considere necesario, y que no debe ser visto como algo malo, sino el desarrollo de cierta libertades, hay otras causas por las cuales decide no acudir.
- Confusión: muchas veces se comete el error de llamarlos y retarlos. Con el paso del tiempo se desarrolla una conducta en la que el animal no hará caso cuando lo soliciten.
- Relación pobre: se le puede dar de comer y llevarlo al veterinario, pero si el vínculo no se trabaja es probable que no responda cuando lo llaman.
- Distracciones: muchas veces los contextos ayudan a que el animal decida no responder porque hay otra cosa o alguien más que está captando de gran manera su atención.
- No trabajar determinados comportamientos: cambiarle el nombre cada tanto o llamarlo las suficientes veces pueden provocar que no reaccione.
- Mal juego: si de pequeño se los acostumbra a jugar a perseguirlos pueden entender que ante un llamado es momento de huir y no de acercarse.